
historia:
A la llegada de los españoles, vivían en clanes que se desplazaban por grandes extensiones de territorio en busca de alimento. Los jesuitas iniciaron su evangelización y escribieron un catecismo en su lengua. Las autoridades de Chiloé designaron como jefe e intérprete a un hombre llamado Pedro Delco, para que fuera un representante del rey entre su pueblo. Hacia fines del siglo XVIII, el pueblo de los chonos había ya desaparecido, mezclándose definitivamente con la población chilota. Los últimos fueron enviados a vivir en una misión jesuita en las islas Guar y Puluqui, en el archipiélago de Calbuco.





